Veinte años de cooperación y solidaridad universitaria con Centroamérica
En 1988 se inició el proyecto entre la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, León y la Universidad de Alcalá para el desarrollo de Nicaragua y Centroamérica. Ya han pasado 20 años desde que se pusieron en marcha los primeros proyectos. Su fin es el de poder construir Centroamérica desde la Universidad, ya que como apostilla Armando del Romero, coordinador general del Programa de Cooperación con Centroamérica: "El desarrollo exige conocimientos y la Universidad los tiene. El objetivo es que todos los sectores sociales puedan acceder a estos conocimientos"
¿Cuáles son los puntos claves del Programa de Cooperación con Centroamérica de la UAH?
Pues la verdad es que son bastantes. Es excepcional que una actividad de esta naturaleza, que para la universidad no es prioritaria, crezca continuamente a lo largo de veinte años interesando en ella a más de doscientos colaboradores, profesores, PAS y estudiantes.
Pero la clave principal, no tengo duda, ha sido "el factor humano". La solidaridad de un conjunto de nuestros compañeros que, en nombre de nuestra Universidad, asumieron como propios los retos a los que la UNAN-León se enfrentaba y para los que nos iba pidiendo ayuda. Esa solidaridad, sostenida en el tiempo, ha ido hermanando profundamente a ambas comunidades universitarias. Y al mismo tiempo, con ese mismo espíritu, se ha ido construyendo en nuestra UAH, desde dentro y desde abajo, "un programa de todos" y en el que los logros, que los ha habido y bastantes, han sido y siguen siendo logros de todos.
La segunda clave en mi opinión ha sido la organización. Una organización eficiente que ha permitido capitalizar y aprovechar adecuadamente esa solidaridad. Porque, ¿se justificaría una cooperación al desarrollo inútil por muy noble y desinteresada que fuera la actitud de los cooperantes? Y eso ha sido posible porque en la UNAN-León se ha ido desarrollando de forma paralela otra estructura de cooperación, la Oficina de Cooperación Española, al menos tan potente y adecuada como la nuestra.
La tercera clave ha estado en los órganos de gobierno, los de la actual etapa del Rector Zapatero y los de la etapa del Rector Gala. Su apoyo importante y sostenido ha permitido proyectar y realizar proyectos de medio-largo plazo, factor imprescindible para que la cooperación universitaria al desarrollo tenga impactos importantes
¿Cuáles son las deficiencias más notables en el desarrollo humano y sostenible de la región de Centroamericana? ¿Dónde habría que hacer un mayor hincapié?
Centroamérica es una de las regiones más pobres de la tierra; así que sus deficiencias son bastantes y de bastantes tipos. Pero lo importante para nosotros es identificar en cuáles la universidad puede ayudar de forma importante. Y para todos está claro que el desarrollo exige conocimientos y la Universidad los tiene. Y está claro que el desarrollo humano, es decir el incluyente, requiere que todos los sectores sociales, también los más débiles, tengan oportunidades de acceder a esos conocimientos. Así que llegar a esos sectores debe ser el objetivo central de la Cooperación entre las universidades centroamericanas y las de los países que queramos ayudarles. Ahí es donde habría que hace un mayor hincapié.
¿Qué conclusiones sacaron, a grandes rasgos, en el Encuentro Interuniversitario celebrado en la UNAN-León el pasado mes de julio? ¿Cuál fue el objetivo fundamental de la 'Declaración de León'?
Antes de responder me parece necesario señalar que además de dicho evento central, en la UNAN-León se celebraron las actividades previstas en el actual Plan Trienal de Cooperación (docentes, de atención a comunidades, el campus social, etcétera), que en los meses de julio son numerosas. Entre ellas, un Congreso de Computación para el Desarrollo, un Congreso de Integración Regional, un Seminario Centroamericano de Desarrollo Local y un Seminario Internacional sobre Rubén Darío, con entrega al Ministerio de Educación de Nicaragua de 2.200 ejemplares de una publicación para los profesores de Enseñanza Secundaria de Lengua y Literatura.
Las conclusiones del Encuentro se recogen en la "Declaración de León", firmada por los representantes de diez universidades, centroamericanas y españolas, entre ellos los presidentes del CSUCA y de la CRUE. Diez compromisos que yo resumiría en tres: trabajar juntos en redes de universidades, apoyar los planes estratégicos de las universidades centroamericanas y trabajar por un desarrollo incluyente y sostenible para Centroamérica. Además, en lo que a España se refiere, avanzar por el camino que propone el Código de Conducta.
¿Qué suponen estos 20 años de cooperación universitaria española en Nicaragua?
Pues suponen un balance impresionante de logros en Nicaragua, que cualquiera puede constatar. Los vamos a recoger en una publicación que va a ver la luz el 11 de noviembre, día de la conmemoración en Alcalá del vigésimo aniversario. Señalaremos también otros logros, más difíciles de medir pero no menos valiosos en mi opinión, tanto en la UNAN-León como en nuestra propia universidad, que también ha sido y está siendo muy beneficiada.
Creo que hoy nadie cuestiona que el Hermanamiento es una de la relaciones de cooperación interuniversitaria al desarrollo de referencia entre España y Latinoamérica. Cooperación tal como se define claramente en el Código de Conducta acordado en el seno de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas.
¿Nos puede adelantar alguna de las líneas de actuación más inmediatas (a corto-medio plazo) de la UAH en cuanto a la cooperación con Centroamérica?
Mirando hacia delante, la organización generada, los grupos de trabajo formados y los conocimientos adquiridos suponen el principal "capital" con el que encaramos un nuevo proyecto "regional" con, de momento, otras cinco universidades comprometidas: la Universidad de El Salvador el Instituto Tecnológico de Costa Rica, la Universidad Nacional de Honduras, la Universidad Pedagógica Nacional de Honduras y la Complutense.
En ese nuevo proyecto la UAH se suma a las universidades públicas centroamericanas para construir una Red interuniversitaria de cooperación. Con dicha Red (GIRA) se pretende generar capacidad (compartida) para poder llegar a los sectores más débiles y necesitados, tratando a su vez de construir Centroamérica desde la Universidad. Un proyecto quizás para otros veinte años más.
