CORRUPCIÓN Y DESARROLLO
Con este escrito de M. Choya, vamos a intentar responder a esta pregunta: ¿Existe relación entre la corrupción y el desarrollo?
Corrupción y desarrollo son dos términos muy ligados entre sí: mientras más desarrollado es un país, menos florece en él la corrupción, y a la inversa, que los países con menor grado de desarrollo son los más corruptos. De aceptarse esa premisa, la formula para acabar con la corrupción sería extremadamente fácil: desarrollemos al máximo y así desaparecerá automáticamente y por completo la corrupción. Sin embargo, en la práctica no ha resultado así. Hay naciones altamente desarrolladas que al mismo tiempo son altamente corruptas.
Entonces se nos ocurre que el enfoque hay que hacerlo al revés: a mayor grado de corrupción, menos desarrollo; y a menor corrupción, más desarrollo. En otras palabras, la corrupción no es el resultado, sino la causa. Si queremos desarrollarnos, debemos fomentar la decencia y la honradez. Si, por el contrario, no nos importa ir al despeñadero y convertirnos en un Estado fallido, continuemos robándonos y estafándonos los unos a los otros. Con esto quiero decir que existe una correlación inversa muy estrecha entre desarrollo y corrupción. A pesar de esto, también es cierto que existe corrupción en los pasases que fanfarronean con ser los mas desarrollados.
Siempre ha existido la corrupción, el hombre tiende hacia el bien, pero es también capaz del mal si con ello consigue sus objetivos. Hasta los últimos años, la sociedad no ha tenido conciencia de ello a nivel internacional. Ahora sí que tenemos conciencia y necesidad de combatirlo. Para superar la corrupción es necesario contar con apoyo político, y vivir en una sociedad democrática y no autoritaria, donde los habitantes pueden exponer sus ideas libremente sin ningún miedo.
La lucha contra la corrupción necesita que aumenten tanto la conciencia como la convicción de saber que con esta lucha se obtienen importantes ventajas sociales: Ganar a corrupción es un valor y también es una necesidad importante; la corrupción es un mal, y su rechazo es un bien, a la vez que una gran ventaja: el abandono de prácticas corruptas es esencial para generar desarrollo y bienestar para todos; los comportamientos honestos se deben incentivar al contrario que los deshonestos que debemos castigar. En esta guerra contra la corrupción es muy importante que las responsabilidades de los hechos ilícitos salgan a la luz, que los culpables sean castigados con formas reparadoras de comportamiento socialmente responsable, para que no se vuelvan a repetir.
En mi opinión es urgente acabar con la corrupción, ya que si conseguimos el desarrollo de los países en vías a ello conseguimos sinergias muy positivas, es decir, acabaríamos con más de un problema a la vez. Si conseguimos que los países se desarrollen estos tendrían una mejor educación, mas responsabilidades, y en consecuencia, todos ganan.
