NIÑOS SOLDADOS
A día de hoy, me cuesta trabajo imaginarme a un niño luchando en una guerra, pero por desgracia, esto no es solo cosa del pasado. El reclutamiento de niños como soldados es una práctica que ha sobrevivido hasta la actualidad. El uso militar de niños se refiere a poner a niños en peligro en acciones militares, ya sea como fuerza combatiente (niños soldados), como escudos humanos o con fines de propaganda: Si el enemigo deja de disparar por ello, eso les da una ventaja. Si el enemigo abre fuego, esto se puede usar con fines propagandísticos, ya que dirán que han matado a un niño inocente, cuando, en mi opinión, los culpables son los militares del país del niño que lo pusieron en sus filas.
El reclutamiento de niños soldados no es difícil: Existen padres sin escrúpulos que crían a sus hijos para luchar en guerras, sin darse cuenta de que son eso, “niños” que lo que deberían hacer es estar jugando con sus amigos para poder crecer como personas en vez de estar “jugando” con armas. También se da el caso de aquellos padres que despreocupándose totalmente del cuidado de sus hijos, directamente los venden sin importarles cual puede ser su futuro y sabiendo que pueden utilizarlos para que luchen por su país, y todo ello a cambio de unos míseros dólares. También existe el reclutamiento de niños directamente de la calle, por sus condiciones de pobreza extrema y ya indefensos y vulnerables, también son un blanco fácil. Otros niños, en cambio, son secuestrados.
Muchos de estos niños, ni siquiera tienen 10 años de edad, y ya han presenciado y participado en actos de una violencia inimaginable, en muchos casos contra sus propias familias o comunidades.
No se tienen en cuenta los derechos humanos de las personas, en este caso de los menores, ya que son usados con fines políticos sin ningún tipo de derecho: Realizan labores especialmente peligrosas como desminar, espiar o misiones suicidas. Además, también cumplen una función de objeto sexual para los adultos. Resulta muy fácil manipularlos y alentarlos a cometer actos terribles, ya que con frecuencia ni siquiera son capaces de comprender lo que están haciendo. A menudo se les administran drogas y alcohol para hacerlos insensibles a las emociones. Aquellos que tratan de escapar son asesinados.
Estos niños están expuestos a los peligros más graves y a los sufrimientos más atroces, tanto físicos como psicológicos, esto les provoca un gran número de secuelas y trastornos que pondrán en práctica en un futuro; todo provocado por los intereses políticos de quienes los utilizan. Esto se convierte en un círculo vicioso, porque luego ellos harán con sus hijos lo que han vivido en casa.
A pesar de la gravedad de la situación humanitaria, no se reciben las ayudas suficientes. En mi opinión, los países con conciencia social, deberían evitar esta situación, porque está claro que sino se pone remedio desde fuera, está situación nunca se paliará, y esto es algo que no se puede consentir, porque va en contra de los derechos fundamentales de los niños.
