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La Coctelera

cambiandoelmundo

6 Diciembre 2008

Ayudar siempre bien y con cabeza

Buscando en la red he encontrado un cuento que nos puede servir para que veamos qué tipo de ayuda es necesaria en los países en vías de desarrollo... No nos podemos conformar con darles dinero y olvidarnos. Hay que formar a las personas del país y enseñarles a trabajar de manera eficiente.

En un lejano país hubo una vez una época de gran pobreza, donde sólo algunos ricos podían vivir sin problemas. Las caravanas de tres de aquellos ricos coincidieron durante su viaje, y juntos llegaron a una aldea donde la pobreza era extrema. Era tal su situación, que provocó distintas reacciones a cada uno de ellos, y todas muy intensas.
El primer rico no pudo soportar ver aquello, así que tomó todo el oro y las joyas que llevaba en sus carros, que eran muchas, y los repartió sin quedarse nada entre las gentes del campo. A todos ellos deseó la mejor de las suertes, y partió.
El segundo rico, al ver su desesperada situación, paró con todos sus sirvientes, y quedándose lo justo para llegar a su destino, entregó a aquellos hombres toda su comida y bebida, pues veía que el dinero de poco les serviría. Se aseguró de que cada uno recibiera su parte y tuviera comida para cierto tiempo, y se despidió.
El tercero, al ver aquella pobreza, aceleró y pasó de largo, sin siquiera detenerse. Los otros ricos, mientras iban juntos por el camino, comentaban su poca decencia y su falta de solidaridad. Menos mal que allí habían estado ellos para ayudar a aquellos pobres...
Pero tres días después, se cruzaron con el tercer rico, que viajaba ahora en la dirección opuesta. Seguía caminando rápido, pero sus carros habían cambiado el oro y las mercancías por aperos de labranza, herramientas y sacos de distintas semillas y grano, y se dirigía a ayudar a luchar a la aldea contra la pobreza.

Y eso, que ocurrió hace tanto, seguimos viéndolo hoy. Hay gente generosa, aunque da sólo para que se vea lo mucho que dan, y no quieren saber nada de quien lo recibe. Otros, también generosos, tratan de ayudar realmente a quienes les rodean, pero sólo para sentirse mejor por haber obrado bien. Y hay otros, los mejores, a quienes no les importa mucho lo que piense el resto de generosos, ni dan de forma ostentosa, pero se preocupan de verdad por mejorar la vida de aquellos a quienes ayudan, y dan mucho de algo que vale mucho más que el dinero: su tiempo, su ilusión y sus vidas.
¡Aún estamos a tiempo de cambiar al grupo bueno!

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Sobre mí

Me llamo Maria José, soy colombiana, y estudio filosofía en España. Formo parte de la Asociación Juvenil Goimendi. Estamos participando en un curso sobre Desarrollo y Ciudadanía Global, y nos hemos lanzado a montar este blog. Aquí pretendemos escribir historias, y explicar nuestras ideas sobre el desarrollo y la cooperación al desarrollo. Yo doy la cara pero somos más y recibimos con los brazos abiertos a todos los que quieran participar en el blog. Puedes mandar tus post, si quieres. Podemos discutir temas, proponer buenas ideas, hacer propaganda de nuestros proyectos de voluntariado, explicar por qué te interesas en estos temas, porque te vas en verano por ahí a echar una mano... Desde hace ya años desarrollamos una microacción de voluntariado en Uganda, en un barrio de los alrededores de Kampala, y en colaboración con universitarias del Kampala. Pero tú puedes contarnos tu historia de voluntariado, si la tienes. Un saludo

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