Optimismo
Hace poco me decía una amiga que su madre siempre ve el vaso medio vacío, muchas veces nosotros somos así: vemos las cosas en negativo, solo vemos las dificultades, los obstáculos. En el tema del desarrollo la sociedad occidental ve como inviable un proyecto serio de desarrollo sostenible para el tercer mundo, y muchas veces se considera de este modo porque se cree imposible cambiar la mentalidad de las personas de los países desarrollados.
Sin duda, se necesita un cambio de mentalidad. Siguiendo por la línea actual de la política exterior donde solo se colabora si se puede obtener grandes beneficios personales no lleva a ninguna parte. Solo en la medida en que nos desprendamos de nuestros intereses y miremos el bienestar real de los demás, guiados por una caridad sincera, podemos ayudar a salir adelante a la gente que de verdad lo necesita.
Pero para esto hace falta optimismo, tenemos que creer que podemos, tenemos que ver en las dificultades oportunidades para superarnos, aprender y crecer haciéndonos cada vez más fuertes, porque cuando más cuesta es cuando obtenemos resultados más duraderos y estables. Solo si sabemos que podemos cambiar la mentalidad de la gente con la que vivimos haremos cosas para producir ese cambio y el mundo y la sociedad serán distintos.
