Pijos e insolidarios
Cuando preguntas a la gente joven si es pija, te dirá rápidamente que no. Y si les preguntas si son solidarios, todavía más rápido te responderán que por supuesto. Pero habría que ver cifras reales. ¿Cuantos jóvenes dedican realmente parte de su tiempo a la cooperación, a la formación para la cooperación? ¿Cuántos jóvenes dedican pasta a la cooperación? ¿Y cuánta pasta o tiempo le dedican? No voy a sacar aquí cifras sonrojantes. No me voy a poner en plan negativo. Pero podemos hacer alguna sugerencia... ¿no?
Los jóvenes suelen exigir a los gobiernos con mucha soltura que aporten el 0'7 del PIB a Cooperación al Desarrollo. Pero muchos de esos jóvenes no trabajan todavía , y por lo tanto, no pagan impuestos. Así que a ese 0,7 que presuntamente pueda aportar el Gobierno de España -que no lo aporta, dicho sea de paso- los jóvenes no contribuyen para nada, con perdón. Quizá para conseguir que los gobiernos se decidan a aportar el 0'7 del PIB, habrá que ser un poco menos hipócritas. Y empezar a aportar cada uno nuestro 0'7. Así se pide con más derecho. Por ejemplo, podemos aportar el 0'7 de lo que dedicamos a nuestra diversión, a nuestra ropa, a nuestros caprichos varios. Y el 0'7 de nuestro tiempo. Y el 0'7 de nuestra formación. El 0'7 de nuestra vida.
Y luego ya nos podemos poner a protestar. ¡Oiga señor Ministro, que yo aporto el 0'7! ¡Y cuando pague impuesto, quiero que el 0'7 del PIB vaya a Cooperación al Desarrollo!. Así, uno protesta cargado de razones.


Mariona dijo
Hola:
Cuánta razón tienes. Es fácil criticar a los demás (sobre todo a nuestro gobierno), pero difícil hacer cambios en nuestra propia vida. Como soy una "criatura dividida" tengo dos teorías al respecto: una práctica, y otra más bien de tipo vital. La práctica coincide con lo que acabas de escribir: hay que hacer cosas YA, aunque creamos que no cambian nada. Como se dice en España, toda pared hace ladrillo.
Mi teoría de tipo vital no es práctica, por lo menos a la larga. Pero la expongo porque como estratega publicitaria se que tan importantes son las acciones a corto plazo, como las de medio y largo. Consiste simplemente en ser coherente con el pensamiento solidario en todos los aspectos de nuestra vida. Aunque tenga dinero para comprarme un jersey nuevo, ¿por qué hacerlo si realmente no lo necesito? Está claro que el hecho de comprarlo o no no ayuda a aquellos que pasan hambre (a no ser que envíes ese dinero que ibas a dedicar al jersey a una ONG). Es más una cuestión de coherencia, que a corto plazo no ayuda, pero creo que sí puede hacerlo a largo. ¿Por qué decir que somos solidarios? ¿Porque damos 10 euros en una fiesta solidaria a la que luego acudimos vestidos con ropa que nos ha costado más de 200 euros en total? ¿Qué imagen se da así? ¿Una imagen de gente solidaria? ¿O una imagen de gente que tranquiliza su conciencia dando las migajas de lo que le sobra, mientras lo pasa bien en un concierto y alternando con gente? Se que soy dura, pero creo que para que las ideas se vean fuertes ante el mundo han de ser coherentes con todos los aspectos de nuestra vida.
Como se que mi parte teórica es inviable de momento, no le quito para nada importancia a la parte práctica pues, como ya he dicho, todo ladrillo hace una pared. Pero si consiguiéramos ser cada vez más coherentes, quién sabe, quizá podríamos mover a más personas a reflexionar, e incluso a actuar de la misma manera. No en vano se ha dicho siempre que se ha de predicar con el ejemplo. Ya la utopía sería acabar con la sociedad de consumo desenfrenado. Tengo esperanzas para creer que esto es posible. No sólo porque me gusta pensar en positivo, sino porque en el mismo mundo empresarial y publicitario se han percatado del cambio de mentalidades y cada vez se hace más hincapié en temas de ecología y solidaridad. ¿Quién sabe? Lo que no hemos de hacer es dejarlo por imposible. Como dicen los yankies: piensa en grande para ser grande.
¡ánimo y felicidades por el blog!
8 Marzo 2008 | 09:40 AM